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I CHUAN TAO ARGENTINA


                                                                                    

I CHUAN TAO

y la Libertad del Ser

Prólogo

Primeramente quiero destacar que en muy rara ocasión ha sido una situación puntual de la práctica lo que me incitó a escribir, cosa que si sucedió esta vez, ésta experiencia me impulsó a escribir enfocado a lo que mi percepción me dictaba, por lo tanto debo asentar que la ocurrencia de dicho tema, es producto de un acontecimiento vivido no hace mucho tiempo, un acontecimiento que realmente no llegó a ser, a tal punto que me atreví a compararlo con la misma Libertad, -noción de un concepto posible sólo en el sueño más utópico del sujeto contemporáneo-, siendo así, como esbocé estas líneas. Dicho acontecimiento además de constituir mi persona me llevó a un replanteo de forma puntual; el de la libertad del ser, y qué mejor que volcar la experiencia vivida, relacionándola con y desde el I CHUAN.

    Antes de proseguir con esta suerte de analogía entre la noción de Libertad y la práctica del I CHUAN TAO, me es válido subrayar que surgieron en mí mucha preguntas -como es común ante todo cuestionamiento-, pero más difícil que encontrar las respuestas, fue responderlas teniendo siempre presente el fundamento de mi práctica (del I CHUAN) cuyo único razonamiento es justamente, que no debe de haberlo; práctica cuya gestación reside en nuestro interior y es allí desde donde debemos desarrollarnos como personas de bien.

    También he de resaltar que dicha experiencia vivida no ha de ser detallada en éstas líneas por el simple motivo que; hacer específico a que me refiero sólo haría más burdo mi mensaje y explícito sólo para ese significado, perdiendo la amplitud deseada, ya que este podría ser útil a muchos significados.

Para terminar con este prólogo, quiero referirme al texto que prosigue el cual vuelvo a repetir, -es una simple analogía entre la noción de Libertad y la práctica del I CHUAN TAO; el objetivo de este texto es expresar una idea propia compartiéndola con mis hermanos de la práctica, los cuales pueden o no aportarme algo, segundo; es de mi interés ser cuidadoso para no herir susceptibilidades menos aún en un tema tan delicado como el de la libertad-.

Sólo me queda decir antes de proseguir...: al que le quepa el saco que se lo ponga.

Libertad: ¿a qué me refiero con, libertad? ¿qué es vivir con libertad? ¿existe la libertad? ¿puedo conocer la idea de libertad?

    Las últimas dos preguntas son las que entiendo como más sencillas de responder, primero porque si existen prisiones es porque existe la libertad (o libertades) y por lo tanto, si conozco de prisiones puedo entonces conocer acerca de la idea de libertad.

    Para comenzar a hablar de libertad, primero voy a desglosar el término prisión de forma muy breve ¿a que hago referencia cuando digo prisiones?, me es propicio aclarar que cuando hablo de prisiones no me refiero a uno o varios calabozos donde se purgan contravenciones a las leyes cívicas del hombre social, sino a las prisiones del hombre como "esencia del ser", y ¿cual es la esencia del hombre, sino sus acciones?, todo lo que hace o deja de hacer determina su condición de ser. Entiendo por prisiones aquellas cosas que nos limitan en nuestro obrar, que no nos permiten ni siquiera la ocurrencia, suelo llamarles deberes, culpas, obligaciones, miedos, estructuras sociales o en fin, "prisiones". Algunos suelen decirles, "formas de vida", habría que ver quien le dio esa forma a sus vidas, y después preguntarnos si no son prisiones.

    Es aquí donde interviene mi práctica del I CHUAN, dado que los sentimientos encontrados durante la práctica del Zhuan Zhuang me llevaron a reflexionar acerca de los miedos y los límites que estos me imponen, la resistencia ante la cruda verdad cuando confronto conmigo mismo ¿no es una prisión, de la que trato de liberarme cada día?, y el creer que poder enfrentar aquello que me limita ¿no lo es también?, la terquedad del impaciente, la necedad del individuo necio, formado por un sistema que contamina cada célula. Este y otros tantos son los planteamientos más comunes en los que me hallo sumergido cada vez que levanto los brazos, cada vez que me extravío en la búsqueda de esas imágenes que me mantienen de pie, ¿no creen que hay que liberarse de muchas prisiones para lograr eso, sabiendo aún que recién es el primer paso?

    Y es de la misma práctica (Zhuan Zhuang), que "simula" ser estática y rígida, desde donde me planteo la idea de libertad, ¿o romper tantas barreras para lograr mantenerme de pie con los brazos en alto, no lo debo en gran parte a una idea de poder, propia de la voluntad de quien sabe que puede ser libre?.

    Preguntas y más preguntas con un solo lugar donde hallar las respuestas... Y si bien hay un lugar, no hay un "como" ni un "cuando", sólo con la práctica lo sabrás, sólo con la práctica las hallarás.

    Pero para terminar con el desglose del término "prisión", oportuno es señalar la presencia constante de la contradicción en la vida, al menos en la mía, ya que yo también soy prisionero tanto de mi idea de libertad como de mi idea de prisión, y digo idea de libertad porque es ello lo que nos impulsa a la búsqueda de la liberación misma, más no la propia libertad, lo que me lleva nuevamente a preguntarme: ¿existe entonces la libertad? a lo que continuadamente respondo, con el desglose del término "libertad", para hacer explícito lo que intento decir.

    ¿Qué es libertad? Muchos podrían responder a esto con la idea de poder hacer lo que su voluntad les dicta, disfrutar de determinadas comodidades o creer poder disfrutar de determinadas comodidades o creer poder disfrutar de las incomodidades mismas (placeres materiales, espirituales, o hasta de esencia), idea de libertad que no comparto de tal manera ya que a mi parecer esas mismas ideas de libertad fueron hechas para ser entendidas de tal mantera, provocando la necesidad y el objeto de satisfacción de dicha necesidad. Tema que dejé claramente asentado con la contradicción citada en el párrafo anterior, donde demuestro a mi parecer la imposibilidad de la libertad, al menos en la medida en que es comprendido dicho término.

    Por lo tanto como entiendo imposible la libertad en sí, la única libertad posible que amparo es la de poseer la "idea" misma de dicha libertad, la que me permite seguir buscando en un movimiento interno y constante, aunque parezca estático. Es este el punto de analogía que encuentro con la práctica del Zhuan Zhuang.

    Donde hallar mayor idea de libertad que en la práctica, en esa práctica donde el único enfrentamiento es conmigo, con mis prisiones, dentro de mi propio calabozo, del cual solo yo tengo la llave, más sólo tengo que encontrarla. Otra alternativa sería, abortar la búsqueda y creerme libre en mi prisión, contentándome con un reducido espacio impuesto o mejor aún, auto-impuesto.

    ¿Hay posibilidad de elegir? ¿Existe el libre albedrío?

    Tema largo y muy discutible para ser desarrollado en tan pocas línea, cierto es que nosotros tenemos al menos una opción, detalle principal para hacer posible una elección, dado que nos topamos con el I CHUAN TAO.

Gerardo Nahúm

(Practicante de I CHUAN TAO)